Ten amigas para esto
el 14 ago En: Fotos Vidas ajenas - 2 comentarios

Para tocar las narices, vamos, porque para otra cosa no sé yo.
Vienes a buscarme con la bici, aunque sabes de sobra que yo no tengo bici, que la tuya no cabe en mi coche, que no quieres dejarla en la calle por si la roban, y que por tanto no nos va a quedar más remedio que irnos las dos literalmente a paseo, caminando con la bici de la mano como auténticas gilipollas.
Y en tan agradable paseo estamos cuando me llamas tonta, loca, cornuda y puta, todo así del tirón.
Coño, bien sé yo lo mierdosa que es mi vida. Mi trabajo aunque bien pagado me provocará úlcera de estómago. Mi padre ausente y despreocupado se escaquea de su familia, prefiriendo estar en cualquier sitio antes que con nosotros. Mi madre es una perturbada a la que deberíamos poner en tratamiento psiquiátrico, aunque no nos atrevemos, y para guinda del pastel mi amante, porque eso y no otra cosa es, aunque yo prefiera llamarle novio, es un cabrón caradura, cruel y aprovechado. Qué crees tú que me vas a contar que yo no sepa. Siempre he sido muy consciente de toda la mierda que tengo alrededor, aunque no pueda evitarla ni cambiarla.
Me parece que no estás para darme lecciones, que tampoco tu vida es un lecho de rosas. A ti te toca lidiar con los hijos de tu novio divorciado, verdaderos Mihuras.
Hablamos largo y tendido de la vida, de los recuerdos compartidos en las monjas, cada vez más confusos y lejanos, y claro, de nuestra realidad actual, nuestras parejas y situaciones. Estás pletórica, y al fin, después de mucho circunloquio, me dices de una vez lo que desde el principio querías decirme, que el susodicho va a dejar pronto de ser novio para convertirse en marido. Que con tu boda, ya próxima, porque vais bien deprisa (¿Estás embarazada? ¿No? No sé no sé...) seré la última de todo el grupo que quede soltera, la última y la única, diría yo, porque lo mío va para largo.
Crees que me das envidia, ¿verdad? No. En serio, me alegro por ti porque sé que es lo que tú querías, peor envidia no me das ninguna, no me puso Dios en este mundo para ser esposa y madre, bien claro lo tengo desde hace años. De más jovencita sí quería ser como todas, como las demás, y me preguntaba angustiada por qué coño era yo tan distinta a vosotras, qué tendría que hacer para volverme "normal". Ahora ya no. Ahora, simplemente, disfruto de cómo soy, en lo bueno y en lo malo. Meto hasta el fondo la cucharilla en el bote sin etiquetar de mermelada, y rezo para que sea dulce, pero si es amarga, la trago igual, me deleito igual con su sabor.
Déjame hacerte una foto, y publicarla, para que todos te vean radiante y feliz en tu nueva condición de prometida. Déjame ser la primera en felicitarte por ello. Pero déjame también decirte, sin maldad ni cinismo, que no te arriendo la ganancia.



nena, mi iaia siempre decía: "les amigues porten fatigues"... Y yo negaba, convencida de que sin amigas mi vida sería un horror... Ahora, añitos después, no puedo estar más de acuerdo con ella...
bss
Yo también me alegraría pues no sirvo para eso.
Ya lo he probado, y ni siquiera con ¨Mihuras heredados´. A pelo.
No. No es lo mío...